Supongo que este trocito de texto, de un diminuto espacio en todas las páginas webs y blogs existentes en el planeta, supongo que este es de lo más importantes de los que pueda leer dentro de unos años, porque sí...porque después de 19 años, casi 20 me he dado cuenta de lo que es sentirse como me siento ahora mismo.
¿Sabéis que? Soy una chica enamoradiza, pero eso no quiere decir que cualquier persona me robe el corazón o haga que las horas sean lentas, no quiere decir que esa persona me robe el sueño, pero desgraciadamente, he de decir que sí, que después de mucho tiempo, después de años...sigue siendo la misma persona que lo fue hace, exactamente unos cinco años.
Y es que esa misma persona me lo dijo, hace unos días..."¿por qué me miras así? Te he pillado." ¿Y qué hice yo? Sonreír como una tonta, y seguir mirándole de la misma manera que lo hacía. Esa sensación de que se para el tiempo, que no existe nadie más. Que te da igual todo, que lo único que quieres es mirarle y besarle, esa sensación que hacía tanto tiempo que no sentía, esa sensación de saber que estás haciendo algo mal pero que te da igual, porque lo que quieres es estar con esa persona en esa situación, al mismo tiempo de saber que cuando termine la noche, se marchará y a saber cuando volverás a estar a su lado o simplemente verle.
¿Tonta? Sí, mucho, porque además se que el daño que siento ahora mismo al saber que pasará mucho tiempo en hablar con esa persona y sobre todo de volver a verle. Y me duele muchísimo, me duele tanto que esa sensación de no poder respirar, esa sensación de la que tanto hablan y que veía tan cursi y tonta, la estoy sintiendo ahora mismo.
Una amiga me dijo el otro día: "Un suspiro es el aire que nos sobra, por alguien que nos falta" Y así estoy todo el día, suspirando...