Andaba despacio, mirando al cielo y suspirando por sentirse tan cansada y desanimada, apretó los ojos con fuerza para evitar derramar las lágrimas que estaban tanto tiempo aguantando salir de sus ojos. Cuando justo derramaba una lágrima por su mejilla, escuchó una voz a sus espaldas, grave y masculina, que dijo- Perdona, ¿estás bien?- Ella no se giró, no quería saber nada de nadie y mucho menos de un desconocido impertinente, pero instintivamente a unos pocos segundos se giró y le gritó con fuerza- ¿Puedes dejarme en paz? No entiendo porque te estás empeñando en molestarme todo el tiempo, has sido aparecer y joderse mi día. -murmuró sin ganas y secandose con la palma de su mano,rápidamente la lagrima que ya llegaba hacia su mandíbula-
Al verla tan agobiada, el chico levanto sus manos, como si le estuviera atracando y dijo algo molesto- Oye perdona, solo me preocupaba por ti, pero ya veo el porque estás sola,que ni siquiera tu perro te acompaña -murmuró, con intención de picar aún más a Sophie, pero ella se giró de nuevo y le miró fulminante, enmudeció y a los segundos después rompió a llorar -Joder, es que esto no es justo..No puede ser que todo lo que había soñado sea justo al revés-murmuraba entre sollozos leves, mientras que el chico se acercaba a ella y algo dudoso por no conocerla, pero sintió que tenía que hacerlo y la abrazó con fuerza, haciendo que hundiera su cara en su pecho,mientras intentaba consolarla- Tranquila, la vida mucha veces es una mierda pero todo se arreglará, recuerda que todo sucede por una razón -murmuraba el chico mientras Sophie se iba tranquilizando poco a poco,respirando hondo y sollozando cada vez menos, se apartó levemente y se seco los ojos con la palma de su mano,mirando al chico, andó dos pasos hacia atrás y murmuró, con un tono audible- A tres metros señorito, mi espacio es privado -murmuró, y después el chico soltó una leve carcajada,negando después con la cabeza- Mujeres..
Ella sonrió al escucharle, mirando al chico y murmuró por lo bajo algo que no logró oir , asintiendo con la cabeza, y después mirandole con interrogación y curiosidad, al tiempo que dijo- Bueno, me abrazas y ni siquiera me conoces, acaso no te importa mi nombre? -se rio por lo bajo y el chicó sonrió- Te llamas Sophie, te conozco de ver algún anuncio tuyo por las calles, en el periódico, yo soy Luke, encantado -extendió su mano y Sophie sonrió, al fin alguien le reconocia, al fin se daba cuenta de su pequeño y modesto trabajo, al fin se sentía realizada después de 1 año y 2 meses exactamente en aquella inmensa ciudad.
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